Carta a los intelectuales y artistas estadounidenses firmantes del llamamiento "NO EN NUESTRO NOMBRE"

Queridos/as amigos/as y colegas: Hemos leído vuestro llamamiento con extraordinario interés, alegría y esperanza. Por primera vez desde el 11 de septiembre de 2001, un relevante grupo de intelectuales y artistas de Estados Unidos no sólo denuncia la política de expolio y exterminio de su Gobierno, sino que manifiesta colectivamente su firme propósito de oponerse a ella "con las palabras y con la acción" e invita a todos los ciudadanos a unirse a su lucha, invocando el ejemplar precedente de quienes, con su resistencia valerosa y organizada, pusieron fin a la guerra de Vietnam. Decís en vuestro llamamiento, que suscribimos plenamente: "Creemos que las personas con conciencia deben asumir la responsabilidad de las acciones de sus Gobiernos, y ante todo debemos oponernos a las injusticias cometidas en nuestro nombre. Invitamos a todos los estadounidenses a resistir frente a la guerra y la represión lanzada sobre el mundo por la administración Bush. Es injusta, inmoral e ilegítima. Decidamos hacer causa común con los pueblos del mundo". ¿Y cómo podemos hacer causa común con los pueblos del mundo de una manera que no sea meramente testimonial o simbólica? ¿De qué forma "resistiremos frente a la máquina de la guerra y la represión y haremos todo lo posible para detenerla", como decís al final de vuestro llamamiento? Muchas personas, dentro y fuera de Estados Unidos, venimos denunciando las brutales agresiones imperialistas perpetradas tras el 11-S con el burdo pretexto de combatir el terrorismo, y las agresiones no sólo continúan, sino que van en aumento. Las palabras son esenciales, pero no bastan: hemos de respaldarlas con la acción. Y, en este sentido, un escenario reclama especialmente nuestra atención y nuestra solidaridad (sin olvidar a los palestinos, los afganos, los colombianos y los demás pueblos del mundo masacrados por el imperialismo), porque, como señaláis en vuestro llamamiento: "El Gobierno se dispone a emprender una guerra total contra Irak, un país que no tiene ninguna relación con los hechos del 11 de septiembre. ¿Qué clase de mundo será éste si se permite al Gobierno de Estados Unidos lanzar comandos, asesinos y bombas dondequiera que se le antoje?". Si el Gobierno de Estados Unidos planea la criminal invasión de Irak, el pueblo de Estados Unidos, con la colaboración de los demás pueblos del mundo, tiene la obligación moral de impedírselo. Y los intelectuales de Estados Unidos, con la colaboración de los intelectuales de todo el mundo, tienen la obligación moral de incitar a los pueblos a la resistencia, con sus palabras y con su ejemplo. Los abajo firmantes, algunos de los cuales hemos visitado Irak en diversas ocasiones y hemos podido comprobar personalmente la magnitud de los daños infligidos al pueblo iraquí por el embargo y los bombardeos, invitamos a los intelectuales de Estados Unidos a participar de forma directa y organizada en la defensa del país frente a la anunciada invasión imperialista. Proponemos la creación en suelo iraquí, reivindicando la cuna de la civilización como patrimonio de la humanidad, de un Centro Cultural Internacional, una Universidad de Babel que convierta el legendario origen de la dispersión lingüística en punto de convergencia multicultural, en baluarte contra la globalización capitalista y por la globalización de la solidaridad y la cultura. Proponemos, complementariamente, la creación de una vía de acceso a dicho Centro Cultural (ruta a través del desierto de Amán, puente aéreo u otras posibilidades a estudiar en estrecha colaboración con los iraquíes) para establecer un flujo regular de participantes, que se convertiría en un cordón umbilical entre Irak y Occidente, una grieta en el muro del embargo. Tanto el Centro Cultural como las vías de acceso se convertirían, de hecho, en escudos humanos contra posibles agresiones militares, y servirían para potenciar y canalizar numerosas iniciativas solidarias. Los bombardeos han destruido, entre otras muchas cosas, más de 30.000 escuelas iraquíes, en un intento deliberado de dañar a largo plazo el tejido sociocultural del país. Contribuyamos a reparar los crímenes de nuestros Gobiernos con acciones concretas de apoyo y reestructuración. Los abajo firmantes nos comprometemos a trasladarnos personalmente a Irak y a colaborar con los iraquíes en la reconstrucción de su país, sobre todo en el terreno de la educación y la cultura. Nos ofrecemos para impartir cursos y organizar todo tipo de actos de aproximación intercultural, a los que invitamos a participar a cuantos están en contra del embargo y de las agresiones imperialistas, especialmente a los jóvenes, especialmente a los estadounidenses que desean tender la mano a las víctimas de su Gobierno. Invitamos a los intelectuales de Estados Unidos a unirse a esta iniciativa, a hacerla suya. Si un número relevante de escritores, artistas y científicos occidentales se reúnen en un Centro Cultural en suelo iraquí y convocan a un considerable número de asistentes, el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados tendrán serias dificultades para llevar a cabo su proyectada invasión. Podemos y debemos detener la máquina de guerra y represión del imperialismo.

Primeras firmas:

Irene Amador Niccolò Andenna Gloria Arimón i Ventura Javier Azpeitia Montserrat Badía Serra Cristina Bernis Gloria Berrocal Tina Blanco Alfons Cervera Joaquín Córdoba Zoilo Francisco Fernández Buey Carlos Fernández Liria Carlo Frabetti Diana Fuentes Carmen García Benítez Ricardo Gómez Naya González Aurora Lago Andrés Linares Ángeles Maestro Andreu Martín Manuel Martínez Llaneza Franco Mimmi Marina Minicuci Beatriz Morales Gonzalo Moure Joaquín Navarro Pilar Paredes Cañadas Josep María Pijoán Luis Pérez Ortiz Rosa Regàs Carmen Rivera Victoria Sendón José Luis Téllez José Toribio Carlos Varea Aitor Zabaleta Nando dalla Chiesa Ariane Mijnlieff Paola Maria Sileno Eliana Minicozzi